Un eje que emite un zumbido, silbido o traqueteo continuo y calienta más que el resto suele apuntar a dos culpables muy distintos: el rodamiento del propio servomotor o el reductor. La factura y el tiempo de parada cambian mucho según cuál sea, y en planta se confunden constantemente porque el ruido se transmite por la estructura y parece venir de otro sitio. Aquí tienes cómo separarlos antes de pedir pieza.
Por qué un rodamiento de motor suena distinto a un reductor
El rodamiento de un servomotor gira a la velocidad del motor (miles de rpm), así que produce un ruido agudo, constante y de frecuencia alta: un silbido o zumbido que sube y baja con la velocidad del eje. El reductor gira a la salida a muchas menos vueltas, por lo que su desgaste da ruidos graves, cíclicos, con golpeteo o "molido" que aparece sobre todo bajo carga. Si el sonido cambia claramente al variar la velocidad del motor pero no depende tanto de la carga, sospecha del rodamiento del motor.
Señales que orientan hacia el rodamiento del motor
- Silbido o zumbido agudo y continuo, no cíclico.
- El motor de ese eje calienta más que los demás en reposo con freno aplicado y también en movimiento.
- El ruido aparece incluso a baja velocidad y sin carga apreciable.
- A veces, ligera vibración de alta frecuencia perceptible con la mano en la carcasa del motor.
Señales que orientan hacia el reductor
- Golpeteo o ruido "a molido" grave que sube con la carga o el par.
- Holgura mecánica al mover el eje a mano (con robot seguro y sin energía).
- Fuga o rebaba de grasa/aceite cerca de la articulación.
- Error de posición o vibración que empeora en trayectorias con esfuerzo.
Si detectas holguras o fugas, el diagnóstico va por otro camino: revisa nuestras guías de holguras en articulaciones antes de tocar el motor.
Qué comprobar y en qué orden
- Localiza el eje real. Con el robot en modo manual y a baja velocidad, mueve un eje cada vez y escucha. El ruido transmitido engaña: confirma tocando la carcasa del motor con la mano (o un destornillador como estetoscopio) mientras el eje se mueve.
- Mide temperatura. Con un termómetro infrarrojo compara la carcasa de ese motor con la de los demás tras un ciclo normal de producción. Una diferencia clara y sostenida respecto a ejes equivalentes es señal de fricción anómala. No te fijes en un valor absoluto: fíjate en la diferencia entre ejes.
- Prueba sin carga. Ejecuta un movimiento lento del eje sin herramienta ni pieza. Si el ruido agudo persiste igual, el motor gana peso como sospechoso frente al reductor.
- Prueba con velocidad. Sube y baja la velocidad del eje. Ruido que escala con las rpm del motor → rodamiento de motor. Ruido cíclico que aparece bajo par → reductor.
- Consulta el consumo del servo. En ABB, KUKA o FANUC puedes leer el par o corriente del eje. Un rodamiento de motor agarrotado eleva el consumo de forma constante, no solo en picos de carga. Registra el valor y compáralo con un eje sano.
- Revisa vibración con la mano. Vibración fina y de alta frecuencia en la carcasa del motor apunta al rodamiento; vibración grave y lenta en la articulación apunta al reductor.
Errores comunes en planta
- Cambiar el reductor por un ruido de motor. Es el error más caro. El ruido "parece" venir de la articulación por transmisión estructural.
- Ignorar la temperatura diferencial. Un motor que calienta más que sus vecinos lleva semanas avisando antes de bloquearse.
- Engrasar el reductor "por si acaso". No arregla un rodamiento de motor y enmascara el diagnóstico.
- Esperar a que "pare del todo". Un rodamiento de motor que se agarrota puede provocar sobrecorriente, disparo del servo y, en el peor caso, daño en el bobinado.
- No registrar el sonido. Graba un audio y anota velocidad y carga. En el segundo aviso tendrás con qué comparar.
Cuándo cambiar solo el rodamiento y cuándo el motor completo
En muchos servomotores de robot el rodamiento va integrado con el encoder y el freno en un conjunto que no siempre es práctico abrir en planta sin banco ni útiles de alineación. Si el rodamiento está en fase temprana (ruido pero sin holgura ni sobrecalentamiento severo), un taller especializado puede sustituirlo y reacondicionar el motor. Si ya hay marcas de agarrotamiento, sobrecalentamiento repetido o el encoder ha empezado a dar errores, lo sensato es motor de intercambio para minimizar la parada y verificar el original en banco.
Cuándo parar y llamar a un especialista
- El motor de un eje calienta claramente más que los demás y el ruido va a peor de un día para otro.
- Aparecen alarmas de sobrecorriente, sobretemperatura o de encoder en ese mismo eje.
- El consumo del servo del eje sube de forma sostenida frente a un eje sano.
- Notas vibración de alta frecuencia y olor a caliente en la zona del motor.
Un rodamiento de motor que se bloquea con el robot en marcha puede arrastrar el disparo del eje en plena trayectoria. Si tienes dudas entre motor y reductor, un diagnóstico con medición de par, temperatura y análisis de vibración lo confirma sin desmontar a ciegas. Y si el parque es antiguo, planifica el preventivo para detectar estos ruidos antes de que sean parada de emergencia.