La alarma de sobrecorriente en un eje casi nunca significa "el motor está roto", aunque sea lo primero que se piensa. Significa que el drive está entregando más corriente de la esperada para mover ese eje, y las causas van desde una mecánica agarrotada hasta un cable de potencia con una fase a masa. Cambiar el servomotor sin diagnosticar es el error más caro que se comete en planta con esta avería: el motor sale bien en el 60-70% de los casos y el problema vuelve al primer rearranque.
Qué te está diciendo la alarma exactamente
Cada fabricante la etiqueta a su manera, pero el mecanismo es el mismo: el amplificador mide la corriente que circula por las fases del motor y dispara cuando supera un umbral durante un tiempo determinado. En FANUC verás familias del tipo SRVO relacionadas con sobrecorriente o "HCAL" (hardware current alarm). En KUKA aparece como fallo del servopack/KSP con referencia a corriente de eje. En ABB salta como error de la unidad de drive o del propio eje. Lo importante no es el código, es distinguir si la corriente sube porque al eje le cuesta moverse (causa mecánica) o porque el sistema eléctrico está averiado.
Causas ordenadas por frecuencia real
- Resistencia mecánica anormal. Reductor agarrotado por falta de aceite, freno que no libera del todo, colisión previa que dejó el eje forzando, o carga/herramienta mal declarada. El motor pide más corriente para vencer el par extra. Es la causa nº1 y la más ignorada.
- Cable de potencia dañado. Aislamiento roto en una zona de flexión, fase a masa intermitente, conector con corrosión. Da sobrecorriente que aparece y desaparece según la posición del brazo.
- Freno del eje pegado o mal alimentado. Si el freno no libera y el drive intenta mover, la corriente se dispara al instante del arranque. Típico tras humedad o parada larga.
- Módulo de drive/amplificador degradado. Etapa de potencia con IGBT en las últimas o sensor de corriente descalibrado. Da lecturas falsas o corriente real excesiva.
- Servomotor con fallo interno. Cortocircuito entre espiras, rodamiento gripado que aumenta el par resistente, sonda térmica averiada. Es real, pero es lo último a confirmar, no lo primero a asumir.
Cómo aislar el origen paso a paso
El objetivo es separar mecánica, cable, drive y motor antes de pedir un recambio. Hazlo en frío y con el robot en modo seguro:
- Lee el histórico de alarmas. Anota en qué posición del eje salta, si es siempre la misma y si coincide con arranque, movimiento a alta velocidad o cambio de carga. Un patrón por posición apunta a cable; al arranque, a freno; a alta velocidad y par, a mecánica o motor.
- Mueve el eje a mano con el freno liberado (procedimiento del fabricante). Si notas puntos duros, rozamiento o ruido, la causa es mecánica y no debes seguir buscando en la parte eléctrica todavía. Revisa nivel y estado del aceite del reductor.
- Comprueba que el freno libera. Escucha el clac característico y verifica que el eje queda suelto. Un freno que no libera bien genera sobrecorriente y calor.
- Inspecciona el cable de potencia de ese eje. Flexiona el tramo del dressing y busca la alarma reproduciéndose. Mide continuidad y aislamiento fase-fase y fase-masa con el motor desconectado. Revisa conectores por corrosión u oxidación.
- Mide la resistencia entre fases del motor. Con el conector abierto, las tres fases deben dar valores prácticamente iguales entre sí. Un desequilibrio claro apunta a bobinado dañado. Mide también aislamiento a masa.
- Intercambia el eje sospechoso con otro drive del mismo tipo (si la controladora lo permite y con backup previo). Si la alarma se mueve con el drive, el problema es el amplificador; si se queda en el eje, es motor, cable o mecánica.
Este orden evita el gasto ciego. La mayoría de sobrecorrientes se resuelven en los puntos 1 a 4 sin tocar motor ni drive.
Errores comunes en planta
- Cambiar el motor sin medir aislamiento del cable: el nuevo motor "funciona" un rato y vuelve a saltar por el cable a masa.
- Rearmar la alarma repetidamente y seguir produciendo. Cada rearranque con sobrecorriente estresa la etapa de potencia y puede llevarse el drive por delante.
- Ignorar que se cambió la herramienta o la pieza sin actualizar la carga y el TCP. Una carga mal declarada dispara corriente en aceleraciones.
- Confundir sobrecorriente con sobretemperatura del motor: son alarmas distintas con causas parcialmente compartidas. Si dudas, revisa también la gestión térmica del robot.
Señales que obligan a parar y llamar a un especialista
- La corriente salta al instante del arranque incluso sin comando de movimiento: sospecha de cortocircuito en motor o cable, no rearmes.
- Olor a quemado, decoloración en el conector o el cable caliente al tacto.
- La alarma persiste tras verificar mecánica, freno y cable: toca medir el drive y el motor con instrumental, terreno de servicio técnico.
- Desequilibrio de resistencia entre fases del motor o aislamiento a masa por debajo de lo normal.
En estos casos, forzar el rearranque solo añade daño. Un diagnóstico de mantenimiento correctivo con medida real de corriente y aislamiento localiza el origen sin cambiar piezas a ciegas, y si hace falta motor o amplificador, la vía de recambio e intercambio reduce la parada frente a esperar pieza nueva.
Cómo evitar que vuelva
La sobrecorriente casi siempre tiene raíz mecánica o de cableado, así que la prevención pasa por lubricación al día, inspección del dressing y verificación periódica de los frenos. Un plan de mantenimiento preventivo que incluya medida de corrientes de motor en ciclo de referencia detecta la deriva antes de que llegue al umbral de alarma: si un eje empieza a pedir más corriente que hace seis meses para el mismo movimiento, ahí tienes el aviso temprano.